Es probable que los fitoplasmas puedan estar involucrados, junto con otros factores como la contaminación, en el fenómeno conocido como deterioro del bosque (que aún es poco conocido por su gran complejidad). Incluso se puede pensar que el desarrollo de esta enfermedad en los pinos halipensis sea provocado por el cambio climático. Por todo, deberíamos prestar atención a este fenómeno y, ¿por qué no? informar a especialistas en el tema para que tengan en cuenta la Sierra de Gilena como un laboratorio natural que nos puede aportar datos sobre la dinámica actual de los ecosistemas mediterráneos. Me da mucha pena que aún no se le de la importancia merecida a nuestro entorno.